El óxido de lantano se utiliza en la producción de materiales avanzados como fósforos y catalizadores, así como en la fabricación de lentes ópticas de alto rendimiento. Su capacidad para mejorar propiedades electrónicas lo convierte en un componente habitual en la industria electrónica. Además, se utiliza en la industria petrolera como catalizador en procesos de refinación, en el desarrollo de pilas de combustible y en diversas aplicaciones que requieren alta estabilidad térmica y resistencia química.